El artículo «El miedo más ‘macho’: no tener una erección» escrito por Ismael Marinero en colaboración con el sexólogo Raúl Padilla. Se aborda los problemas de erección en los hombres y cómo esto puede afectar su autoestima y rendimiento sexual.

El artículo aborda un tema sensible y relevante para muchos hombres: los problemas de erección y cómo esto puede afectar su bienestar emocional y su vida sexual. Cuando un hombre experimenta dificultades para tener una erección, es común que se sienta frustrado y preocupado por no cumplir con las expectativas en la cama. Esta preocupación puede socavar su autoestima y generar ansiedad en futuras relaciones sexuales.

El autor destaca que la erección no es algo que se controle de manera voluntaria, como mover un músculo, sino que es una respuesta fisiológica compleja que puede ser facilitada o inhibida. Sin embargo, existen estrategias y ejercicios que pueden ayudar a mejorar la probabilidad y la duración de una erección. Uno de estos ejercicios recomendados es el entrenamiento del músculo pubococcígeo a través de los ejercicios de Kegel. Estos ejercicios fortalecen los músculos del suelo pélvico, lo cual puede tener un impacto positivo en la respuesta sexual.

Otro aspecto mencionado en el artículo son las llamadas «manipulaciones relacionadas con la masturbación terapéutica».

El artículo también hace hincapié en que la erección es independiente de la voluntad. Es un reflejo que puede estar influenciado por factores emocionales y psicológicos, como la ansiedad y el miedo al fracaso. El autor menciona que es común que hombres de todas las edades busquen ayuda profesional para abordar estos problemas. A veces, una mala experiencia previa relacionada con la erección puede generar un estado de alerta y ansiedad. Esto a su vez dificulta mantener una erección en futuras ocasiones. Sin embargo, el artículo destaca que este problema suele remitir cuando se establece una relación de intimidad con una pareja de confianza.

El estrés también se señala como uno de los enemigos de una vida sexual plena. El exceso de estrés puede afectar la aparición de una erección, incluso cuando se utiliza medicación específica. El autor advierte que el deseo sexual, la atracción, el morbo y la conexión emocional son elementos fundamentales en la conducta sexual. Por lo tanto, simplemente tomar una pastilla no aborda todos los aspectos necesarios para una vida sexual satisfactoria.

En resumen, el artículo destaca la importancia de abordar los problemas de erección desde una perspectiva integral. Esta perspectiva debe considerar tanto los aspectos físicos como los emocionales. Se sugieren ejercicios específicos, la comunicación abierta con la pareja y la búsqueda de ayuda profesional como posibles estrategias para superar estos desafíos y mejorar la calidad de vida sexual.

Raúl Padilla, sexólogo y experto en terapia sexual individual y de pareja, e Ismael Marinero abordan el tema de la disfunción eréctil tan sensible y relevante para muchos hombres.

Enlace del artículo: El miedo más ‘macho’: no tener una erección 

Autor: Ismael Marinero

 

El artículo «Ser infiel puede salvar tu pareja» escrito por Carmen de Elena en colaboración con el experto psicólogo Raúl Padilla. Aborda la controversial perspectiva de Esther Perel, una escritora y terapeuta de parejas, que desafía la visión convencional sobre la infidelidad. Plantea que la infidelidad podría tener beneficios para una relación. Perel argumenta que la infidelidad ha aumentado en las últimas décadas. Este aumento es debido a cambios en la sociedad, como la incorporación de las mujeres al trabajo no doméstico y el acceso a tecnologías que facilitan los encuentros sexuales casuales.

Consensuando la infidelidad

Perel propone que la infidelidad puede ser una oportunidad para el crecimiento y la exploración personal. La salvedad es que se debe abordar de manera abierta y honesta dentro de la relación. En lugar de demonizar la infidelidad, Perel sugiere que las parejas consideren las necesidades emocionales y sexuales que pueden no estar siendo satisfechas en la relación actual y exploren la posibilidad de tener encuentros extramaritales consensuados.

Infidelidad y comunicación

La autora destaca la importancia de la comunicación abierta y el establecimiento de límites y acuerdos claros para evitar el daño emocional y la traición. Según Perel, al abordar la infidelidad de esta manera, las parejas pueden experimentar una renovación de la pasión y la conexión emocional. Esto a su vez fortalece la relación principal.

Críticas a Perel

Sin embargo, las ideas de Perel también han sido objeto de críticas. Algunos argumentan que trivializa la importancia del compromiso y la fidelidad en una relación de pareja. Otros que sus planteamientos podrían ser perjudiciales para la estabilidad y la confianza. Además, se menciona el concepto de poliamor como una alternativa a la monogamia tradicional, lo que genera debate sobre las diferentes formas de relacionarse amorosamente.

En resumen, el artículo explora la perspectiva controvertida de Esther Perel. Ella cuestiona los tabúes y estigmas asociados a la infidelidad y propone que, bajo ciertas circunstancias y con una comunicación abierta, esta experiencia puede tener beneficios para una relación de pareja. No obstante, estas ideas generan un amplio debate y son objeto de críticas por parte de quienes defienden la monogamia tradicional. Entienden que en su base debe haber la estabilidad y el compromiso en una relación.

Raúl Padilla, sexólogo y experto en terapia sexual individual y de pareja, y Carmen de Elena, abordan la controversial perspectiva de Esther Perel, una escritora y terapeuta de parejas, que desafía la visión convencional sobre la infidelidad y plantea que podría tener beneficios para una relación.

Enlace del artículo: Ser infiel puede salvar tu pareja

Autor: Carmen de Elena

 

El artículo «Llegar al orgasmo a la vez: qué puede ayudar a conseguirlo» aborda una idea errónea. La de que las parejas deben alcanzar el orgasmo simultáneamente para tener una relación sexual satisfactoria. El autor destaca que alcanzar el orgasmo al mismo tiempo es poco frecuente. Disfrutar del sexo implica prestar atención a otros aspectos más importantes.

Según los expertos citados en el artículo, Raúl Padilla, experto en sexología, el orgasmo simultáneo no es una meta a alcanzar. El orgasmo simultáneo es una reacción o reflejo que puede ser influenciado por factores externos como el estrés y el cansancio. Cada persona tiene un ritmo y una respuesta sexual diferente. Por eso es normal y saludable que cada individuo siga su propio camino hacia el orgasmo, independientemente de su pareja.

El artículo ofrece consejos para aquellos que desean experimentar el orgasmo simultáneo. También sobre cómo mejorar la comunicación en la pareja o ajustar el ritmo durante el acto sexual. Abunda también sobre el probar ciertas posturas sexuales que faciliten la estimulación. Sin embargo, se enfatiza que el objetivo principal debería ser disfrutar del sexo en general, en lugar de enfocarse únicamente en el orgasmo simultáneo.

Se menciona que la falta de educación sexual puede llevar a la creencia errónea de que una relación sexual no es satisfactoria si no se alcanza el orgasmo. El artículo señala que la sexualidad va más allá de la genitalidad y el orgasmo, y que es importante comprender que cada persona puede experimentar el placer y disfrutar del sexo de diferentes maneras. No llegar al orgasmo no debería considerarse anormal ni negativo.

En resumen, el artículo desmitifica la idea de que el orgasmo simultáneo es esencial para una relación sexual exitosa y enfatiza la importancia de disfrutar del sexo en su conjunto, centrándose en la comunicación, la satisfacción mutua y la comprensión de que cada individuo tiene su propio ritmo y respuesta sexual.

Raúl Padilla, experto en sexología y terapia sexual individual y de pareja, y Alicia Cruz Acal desmitifican la idea de que el orgasmo simultáneo es esencial para una relación sexual exitosa.

Enlace del artículo: Llegar al orgasmo a la vez: qué puede ayudar a conseguirlo

Autor: Alicia Cruz Acal

 

El devenir natural de las relaciones sentimentales suele encaminar a una vida en común, próxima, familiar, solapada. Esto tiene muchas cosas buenas, desde económica hasta logísticamente. La vida en pareja es algo muy edificante y precioso, y cuando existe armonía y ambos miembros reman en la misma dirección se produce la magia y se multiplica lo bueno mientras disminuye lo malo… aunque puede que desaparezca la chispa del deseo.

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Una de las consultas más habituales que me he encontrado en terapia sexual es la eyaculación precoz. Los hombres que la padecen suelen sentirse mal, como si tuvieran una enfermedad. Sería como una enfermedad que les impidiera controlar la eyaculación, como quien controla los esfínteres durante los primeros años de su vida. Pero realmente la eyaculación precoz no existe.

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El psicólogo y experto en sexología Raúl Padilla colabora en La Vanguardia en el artículo «‘Citas slow’ o amor a fuego lento: la nueva tendencia que se impone entre los jóvenes«, escrito por Estefanía Grijota.

¿A quién no le gusta que se interesen por su vida, por sus emociones, que se preocupen de su día a día, que amen sus gustos, y que en ese intercambio, una relación crezca y se establezca de manera natural en base a lo verdadero, lo genuino? Y es que el amor es todo un arte que evoluciona con el tiempo. Una de las tendencias ahora entre los más jóvenes es vivir un potencial romance de manera pausada, calmada y bajo el lema del clásico y eterno “poco a poco”. ¿O acaso ya se extinguió el tiempo para el amor?

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Educación sexual y afectiva. Desde que nacemos nos enfrentamos a una dialéctica con el mundo y empezamos a aprender cosas sobre nosotros y sobre lo que nos rodea. Este aprendizaje, lo realizamos de la experiencia directa y por medio de personas que nos dicen cómo somos, qué somos y qué nos encontramos en nuestra relación con el mundo. A nivel intelectual, social, físico o emocional la información que nos llega suele apoyar nuestro empoderamiento y capacidad resolutiva. Nos pone a los mandos de nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, pero a nivel sexual se queda bastante corta, cuando no, contraproducente.

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Rubén Sola Gil estudia psicología en Reino Unido. Con la ayuda de psicólogos y neurocientíficos en «La mente detrás del telón» investigara el funcionamiento y la raíz de muchos de los problemas psicológicos que nos afectan con el objetivo de comprendernos, y ayudar a resolver estos problemas. en esta ocasión estará charlando sobre sexo con Raúl Padilla.

 

En este Podcast habla con Raúl Padilla sobre la concepción que tenemos sobre el sexo. Además, en esta primera parte también hablamos de sexualidad, y de cómo podemos investigar cuáles son nuestros gustos en este campo. Te invito a que imaginar tu respuesta a las preguntas que surgen.

Canal de Spotify de Rubén Sola Gil 

Charlando sobre sexo con Raúl Padilla. PÓDCAST La mente detrás del telón de Rubén Sola Gil

Parte 1

Parte 2

 

Aun siendo un aspecto esencial, la mayoría de los niños y adolescentes reciben información sobre sexualidad desde Internet, en vez de los padres hablar de sexo con los hijosAsí lo dice la Encuesta Nacional de Anticoncepción y Sexualidad que presentó en 2019 la Sociedad Española de Contracepción. Para el 47% de los menores, esa es su vía de formación, seguida de los amigos y los profesores. Los progenitores ocupan el último puesto, con diferencia entre las madres (23%) y los padres (12%).

¿Qué falla para que los hijos tengan que recurrir a otras fuentes y no a su familia? No es sencillo hablar de sexo con los hijos. El pudor y los tabúes juegan mucho a favor de que esta situación, aun hoy, se perpetúe. Y eso a pesar de que los niños adelantan cada vez más la fecha de la primera relación sexual. Según la citada encuesta, está en los 16,4 años. Menores que, en la mayoría de los casos, no han recibido ninguna formación en este sentido por parte de sus padres.

La sexualidad no es solo sexo

Uno de los mayores errores que comenten los adultos en relación a este tema es reducir la sexualidad al sexo. “La educación sexual es mucho más que hablar sobre de dónde vienen los niños, qué es hacer el amor o las enfermedades de transmisión sexual”. “Es algo que, además de escucharse, se siente, se comparte y se vive. La educación sexual debería formar parte de la educación como una más de las dimensiones de la vida”.

Desde que son bebés, los niños exploran su cuerpo y buscan estímulos; con año y medio ya son bastante conscientes de su realidad corporal. Por eso, la educación sexual empieza desde mucho antes de lo que se cree, siempre adaptándola al interés y a la capacidad del menor. Una buena forma de educar sanamente en la sexualidad es referirse a las partes íntimas con su nombre verdadero desde que los niños empiezan a nombrarlas: vagina y pene. Lo hacen así también en los centros escolares y al niño le beneficia no sentir que todo ello es misterioso y por eso recibe nombres raros.

Errores que debemos evitar

A partir de los cinco años, los niños comienzan a hacerse preguntas sobre la sexualidad. Algunos las formularán en alto y otros no. Es muy importante que los padres se muestren accesibles para charlar sobre ello; eso sí, “adaptando el lenguaje y el contenido a la realidad evolutiva de quien nos escucha, porque lo más importante en la comunicación no es quien dice algo sino quien lo escucha”.

En esas primeras preguntas sobre sexualidad o sobre el origen de la vida, conviene no cometer errores como estos:

  • Mentir. No se puede decir a los niños que los bebés vienen de París o que los trae la cigüeña, sino dar una explicación adaptada a su edad del proceso de gestación.
  • Ridiculizar sus intereses o no responder a sus preguntas con expresiones como “y a ti qué te interesa”, “eres muy pequeño para saber eso” o “estas son cosas de mayores”.
  • No asegurarse de que han entendido la conversación. Después de terminar conviene cerciorarse de la idea que ha sacado el niño.
  • Dar una clase magistral. “Se debe producir una interacción y no un monólogo o una clase magistral”. En este sentido, no deberían ser conversaciones con mucha solemnidad o un protocolo especial, como “cariño, ven aquí, que mamá tiene que hablarte de algo muy importante”.
  • No ponerse en su lugar. Los niños suelen hacer preguntas para corroborar o refutar sus hipótesis; es así también en temas relacionados con la sexualidad. Es muy importante ponerse en el lugar del niño y “saber qué pregunta, por qué lo pregunta, qué piensa sobre ello y cuál es la idea que necesita corroborar”, destaca el terapeuta.

La pubertad, una edad clave

La pubertad es el periodo en que los niños se preparan para la adolescencia (algunos la sitúan entre los 8 y los 13 años, y otros entre los 9 y los 14). Es un momento de excepcional importancia para ahondar en la educación sexual, sobre todo porque comienzan a vivirse cambios tan profundos a todos los niveles que necesitan estar preparados. Les cambia la voz, aparece la menstruación, pueden comenzar las autoexploraciones, las primeras relaciones con otras personas. “La sexualidad empieza mucho antes de realizar el coito y es mucho más amplio que este”. “Si tenemos un entorno que vive de espaldas al hecho sexual lo veremos como algo oculto y especialmente atractivo, morboso, y lo viviremos con culpa y en la clandestinidad, pero lo viviremos de todas maneras”.

Si a esta edad no se han tenido conversaciones en este sentido, no se debe esperar más. En la adolescencia, ya es tarde.

Llega la adolescencia

Es muy difícil que si no se ha tratado antes el tema de la sexualidad en familia, el adolescente confíe en esta etapa en sus padres. Sus iguales, sus amigos, son los que los sostienen en esta fase, y los padres quedan muy atrás. Por eso es tan importante hablar de sexualidad con los hijos desde muy pronto.

Cuando nos sorprenden con que ya han realizado el coito, se nos eriza el pelo pensando en que, de repente, se han hecho personas mayores, como si volviéramos a verlos después de mucho tiempo y hubiéramos descubierto que han dado el estirón. Eso quiere decir que nos estamos perdiendo parte de su desarrollo, porque todo es gradual y progresivo.

El ejemplo de los padres

Como en otros ámbitos de la vida, el ejemplo de los padres influye mucho en la manera en que los hijos entienden y viven la sexualidadLos progenitores han de convertirse en un espejo en el que sus hijos “puedan mirarse e identificarse para vivir su sexualidad positivamente” al hablar de sexo con los hijos.

Así, los hijos deberían aprender de sus padres “a no usar su sexualidad sino a vivirla, sentirla y a compartirse con cada persona emocional y afectivamente con seguridad, disfrutando de su tiempo y siendo empático con las necesidades de los demás sin olvidarse de sí”.

Hay que tener en cuenta, además, “que en el día a día hay mucha educación sexual que realizamos a base de silencios, cambios de conversación y malas caras. No hablar de sexo con los hijos también comunica”.

En definitiva, de forma consciente o no, los padres educan a sus hijos en la sexualidad desde muy temprana edad. Cada niño muestra un tipo de interés y es bueno que pueda resolverlo con sus padres, que adaptarán sus mensajes a su madurezConviene tratar el tema antes de que sea una urgencia y de sentir que se ha llegado tarde.

El psicólogo y experto en crecimiento personal y sexología, Raúl Padilla colabora en La Mente es Maravillosa en el artículo «¿Qué significa ser sexualmente bicurioso?«, escrito por Estefania Grijota Duran.

¿Alguien de tu mismo sexo te ha despertado el deseo de querer un encuentro sexual? Puede que esa intriga vaya o no a más y se trate de bicuriosidad.

El término bicuriosidad hace referencia a que tenemos muy clara nuestra referencia sexual, pero probamos con alguien de nuestro mismo sexo. De alguna forma fantaseas sabiendo que estas trasgrediendo tus propios valores, porque sabes que esa preferencia no es equivalente a tu orientación sexual real…

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