Tradicionalmente, los problemas de naturaleza sexual han sido abordados desde la perspectiva orgánica, médica. Este enfoque atribuye una mayor importancia en el origen así como en el curso de un trastorno sexual a factores biológicos: vasculares, endocrinos (hormonales), neurológicos, morfológicos o como efectos secundarios al uso farmacológico.
Tradicionalmente la falta de deseo se ha venido asociando al sexo femenino; tanto es así que la tradicional “frigidez” encaja perfectamente con el deseo sexual inhibido (nombre técnico de la disfunción) mientras que una traducción a términos masculinos podría ser la impotencia.
Este frustrante problema tiene una base claramente psicosomática. Quizá la mejor definición de la eyaculación precoz es de Helen Kaplan, al considerarla una dificultad para conseguir el control voluntario de la eyaculación, dificultad debida a la falta de capacidad para reconocer las sensaciones corporales propias que la preceden. Es decir, de los prolegómenos de la fase de carga seminal en el orgasmo.
RAÚL PADILLA
Psicoterapeuta, terapeuta sexual y de pareja.
Psicólogo, sexólogo, terapia de pareja y terapia sexual presencial en Madrid, online, telefónica y a domicilio, Colegiado número M-15131 del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid.
Director psicólogo Psicantropía.
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