Este frustrante problema tiene una base claramente psicosomática. Quizá la mejor definición de la eyaculación precoz es de Helen Kaplan, al considerarla una dificultad para conseguir el control voluntario de la eyaculación, dificultad debida a la falta de capacidad para reconocer las sensaciones corporales propias que la preceden. Es decir, de los prolegómenos de la fase de carga seminal en el orgasmo.

En el orgasmo masculino se dan dos fenómenos sucesivos:

La fase de carga, en la que el semen es transferido hacia la uretra prostática. La sensación experimentada en esta fase es de punto de no retorno y se sabe que la eyaculación será inminente.

En la fase de descarga el semen brota espasmódicamente, produciendo una sensación de placer que dura toda la descarga.

Una vez acabada la fase de descarga aparece el periodo refractario, de hartazgo sexual, durante el cual es muy difícil de conseguir una nueva erección.

 

Eyaculación normal

 

Eyaculación precoz

 

– Estimulación sensorial y psicológica

– Reacción de excitación

– Juego compartido suficiente

– Práctica de coito satisfactorio en duración (para ambos)

– Alcance del clímax y abandono al placer

– Punto de no retorno y carga seminal

– Descarga seminal- Periodo refractario

– Estimulación sensorial y psicológica

– Reacción de excitación

– Juego compartido suficiente o insuficiente

– Práctica, si se da, de un coito de duración insatisfactoria (para al menos un miembro de la pareja)

– Punto de no retorno y carga seminal

– Descarga seminal

– Periodo refractario

Dejando para más adelante los factores ajenos a naturaleza vivencial del problema, en el eyaculador precoz el punto de no retorno es vivido como una frustración que “amarga” la consecución eyaculatoria del orgasmo y, por tanto, deja al periodo refractario sin su precedente hartazgo sexual.

Aunque el periodo refractario fisiológicamente es igual, independientemente de la duración del acto sexual, en el eyaculador precoz se vive de una forma muy distinta que en el otro caso. La expectativa de alcance del clímax se ha visto frustrada por la aparición súbita del punto de no retorno.Además, por mera respuesta fisiológica normal, le costará bastante repetir el intento ya que el periodo refractario dura al menos una hora. Esta vivencia puede crear problemas tanto de apetito sexual como de erección, además de la ansiedad y el daño a su autoestima.

Cuando el sexo es cosa de dos las expectativas de la pareja suelen solapar las necesidades propias. Aunque no puede hablarse de eyaculador precoz en sentido estricto cuando se suceden todas las fases de la respuesta sexual costal, sí es cierto que muchas veces acuden a consulta parejas con la etiqueta de “Eyaculación Precoz” en las que tanto el hombre como la mujer demandan que él “dure más en la cama”, algo que llamaré eyaculación precoz enmascarada para diferenciarla de la psicosomática.

¿Cuál es el tiempo mínimo para que se pueda dejar de hablar de eyaculación precoz?

Algunos textos hablan de dos minutos tras la penetración pero, a mi modo de ver, algo más exacto sería el tiempo mínimo para que el hombre pueda pasar por todas las fases enumeradas antes bajo el epígrafe de Eyaculación normal, y para que el periodo refractario no conlleve mayor efecto negativo que el hartazgo sexual, sin frustración ni ansiedad ni necesidad de logro.

Un problema de pareja que suele subyacer a la EP es el desconocimiento de la distinta naturaleza en la respuesta sexual del hombre y la mujer. La mujer en la inmensa mayoría de los casos presenta una respuesta sexual más lenta que el hombre y necesita mucha más estimulación para poder llevar al orgasmo, aunque, al no tener periodo refractario, puede tener mucho orgasmos continuados. Si a esto añadimos ciertas creencias y usos erróneos relacionados con la sexualidad empezamos a intuir la naturaleza del verdadero problema y su posible solución.

En la eyaculación precoz enmascarada son necesarias aclaraciones sobre las creencias erróneas que interfieren con el caso. Pero es común a todos la recomendación y el entrenamiento de la pareja para que el sexo sea un juego placentero en el que descubrirse y descubrir al otro, incorporando el coito como algo más, pero no como el centro de la actividad sexual.

¿Qué estrategias caseras NO deben realizarse para “durar más en la cama”?

  • Insensibilizar el pene; ya sea utilizando más de un preservativo o anestésicos locales.
  • Desviar la atención fuera del acto, pensar en otras cosas.
  • Autolesionándose, bien físicamente causándose dolor durante el coito o mentalmente imaginándose cosas desagradables.
  • Masturbándose antes de la relación sexual o intentando otro coito sin tener en cuenta el periodo refractario.

 

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